
Hoy fui a verificar mi coche con un pequeño retraso de 4 meses. Fueron como tres meses y medio de sufrimiento desde que me di cuenta de que la fecha se me había pasado. Toda mi vida cambió por ese pequeño pendiente que nada mas no lograba cerrar. Todo este tiempo maneje cuidándome de los tamarindos y sobre todo de las tamarindas que tienen un ojo más agudo para las calcomanías de la verificación.
Pero hoy me siento bien conmigo mismo, me tome 15 minutos y me quité una de las miles de piedritas del zapato. Sería tan ligera la vida si dedicara 15 minutos diarios a resolver esas pequeñas cosas. Pero como buen mexicano soy un hombre del último minuto y de la multa de retraso.
Creo que es hora de aplicar el dicho "Camarón que se duerme.... ha de ser mexicano"
Nadie...
1 comment:
mijo... yo ya pagué 2 de esas multas (y no fue nada agradable).
Ahora que estoy más roto que el asfalto de nuestra ciudad de la furia en temporada de lluvias... fui putualísimo este pasado mes de julio regalado. Pero ¿sabes?, a mí en verdad me puede salvar de un día depre el liberarme de algún pendiente como la maldita verificación...
como decía alguna tía o abuela o maestra... o las tres juntas: todo fuera como eso...
abrazos
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