
Esta deformación de transporte se ha hecho tan necesaria en nuestra ciudad como cualquier otro medio más tradicional. Su interior es amorfo y trata de aprovechar cualquier mínimo espacio para acomodar a más mortales. Así cajas de madera o de refrescos sirven de asientos adicionales.
Existen varios personajes en su interior que mantienen el buen cuidado e integridad del animal. Tanto el chofer como el par de cobradores están al pendiente de los mortales que quieren subir, las bajadas y las transeúntes que necesitan ser congraciadas de vez en cuando con un chiflido o un piropo.
Los sonidos que produce este intrigante animal dependen del estado de ánimo del conductor y la época del año. Así escuchamos desde el grito de Tarzán hasta “Strangers in the night” versión acordeón, pero siempre es el tono y el volumen el que nos hace distinguirlo a la distancia.
Mitología o realidad, la verdad es que este animal es parte verdad y parte invención que vive en la mente de las miles de personas que lo utilizan diariamente.
Nadie…
2 comments:
Felicidades por compartir esa capacidad de ver lo cotidiano en bizarro y surrealista jeje!!
kuiki Tuxpan
Felicidades por compartir esa capacidad de ver lo cotidiano en bizarro y surrealista!!!
Kuiki Tuxpan
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